He pasado por muchos blogs donde las mujeres critican a los hombres, o los hombres critican a las mujeres. Los dos caen en el simplismo "son todas/os iguales". No es así, dentro de la gente que habría que evitar, en el género femenino he encontrado varios ejemplares. Hombres del mundo, si buscan una relación estable: estén advertidos. Si quieren algo de un par de noches, varias de estas les vendrán bien.
Mujeres de las que habría que huir (O al menos si yo fuera hombre lo haría)
La histérica
Esa que tiene la única intención de demostrarse a sí misma que es capaz de seducirte. Ni bien lo consiguió pasás a ser objeto de deshecho, como un papel higiénico casi. Esto sólo con la condición de sentir que aún te tiene a sus pies. Si por casualidad notás que debés huir y lo hacés, entonces ella, cuando esté convencida que no le darás más bola, actuará como víctima, se declarará enamorada de vos y sufrirá tu indiferencia. Es sólo otra de sus tácticas, el ingenuo que cae en ella, choca con una pared de 30 cuando va a buscarla y ella, toda divina, vuelve a su actitud de "quién te auspicia?", y lo tacha como telekino. Hombres del mundo, huyan de estas mujeres, no sirven ni para c%&$·.
La novelera dramática
Esa que espera que un príncipe azul (o verde) montado en un noble córcel (o un burro) la rescate de las injusticias que la vida le hace sufrir sólo a ella.
Sufre por los niños de la calle, pero no hace nada para ayudar dentro de lo que puede. Llora por un terremoto que hubo en la Conchinchina o por la propaganda de Missing Children. Se declara extremadamente sensible a los sufrimientos de la humanidad. Claro que esta declaración es sólo a viva voz. Es una imagen que cree adecuada para la que se precie como "señorita".
Mira novelas mexicanas y escucha música cursi hasta el cansancio, le hicieron creer que "el hombre ideal" llegará para hacer absolutamente todo lo que ella le pida, será amable, servicial, gentil, bueno, casi un ente que esté a su servicio. Lo más llamativo es que, cuando se encuentra con este tipo de hombres ni los registra, y muestra en cambio un inusitado interés por los más hdp, chantas y verseros que puede haber. Se desvive por los de esta clase, no para hasta engancharse el polo opuesto de lo que supuestamente quiere, para luego intentar "cambiarlo" y volverlo imagen y semejanza de lo que ella considera "ideal".
Por qué no se buscó uno así desde el principio? Pensarán ustedes; Porque es más divertido sufrir y quejarse, queridos bloggers. Al menos lo es desde la perspectiva de este tipo de mujeres.
La tonta
También ve novelas, pero brasileras, mira Intrusos, escucha Ricky Martin y Arjona y está profundamente enamorada de ellos y de sus canciones, considerándolos lo más grande que existe. Se tiñe el pelo, gasta fortunas en la peluquería, usa pantalones de $500, botas de $1000 y carteras Prune que hagan juego. Fue criada adentro de un pedo, un pedo chetísimo y re top, claro. Es estúpida. No entiende ironías, está atrás de todas las bromas, no le gustan las películas con buenos argumentos, sólo mira comedias románticas y es fanática de series donde las protagonistas son minas bonitas y super ingenuas, a las que todo, de pedo, les sale bien en la vida.
Es linda y chillona. Es hueca. Su cerebro debe ser el equivalente a un pochoclo quemado, pero suele tener un cuerpo privilegiado que le compensa (en algunas situaciones) este defectirijillo.
La que tiene alma de ama de casa desesperada (es una clásica argentina)
También ve novelas, pero argentinas. Mira Tinelli. Escucha FM Sensaciones. Aunque estudie o trabaje mientras es soltera, tiene como proyecto engancharse un tipo que la mantenga, tener hijos y cuidar la casa. Cree que el rol de ama de casa es parte del código genético femenino, y que a este designio de la naturaleza hay que cumplirlo y, sobre todo: sufrirlo.
Son las minas que, cuando novias, son divinas y complacientes, y que al poco tiempo de casadas descuidan su aspecto y se vuelven quejosas.
Se quejan porque no salen.
Cuando sus maridos quieren salir ellas se rehusan por "no gastar plata".
Al otro día se vuelven a quejar por lo mismo. Si el marido argumenta haberle propuesto salir, ella contestará que no le insistió lo suficiente.
Tienen alma de mártires, ellas afirman sacrificar todo (tiempo, sexo, realización personal y/o profesional) por sus hijos y su esposo. Cómo si ellos se lo hubieran pedido.
Se desvive porque la vean como la abnegada, la madre sacrificada, la esposa ideal. Se levanta a las 6 para hacerle el desayuno a su marido, cuando él se va se acuesta hasta las 11, se levanta a hacer todo con tranquilidad (cualquiera que haya hecho cosas en la casa, sabe que no llevan tanto tiempo como las amas de casa dicen), cuando llega el marido al mediodía dice estar cansada, supuestamente limpió y cocinó toda la mañana.
Quiere que el marido aprecie todo lo que ella hace, pero ella no es capaz de mirar lo que él hace por ella, por complacerla. Lo critica por no ayudarle, pero en realidad ella no se deja ayudar, para impedir que la realidad le modifique su paradigma de lo que es una "ama de casa". Tratan a los esposos y a los hijos de igual manera: como inútiles, nadie debe meterse en su terreno. Claro, porque si por casualidad ella tuviera más tiempo, entonces no le quedarían excusas para hacerse cargo de su vida, y es más fácil poner de pantalla la de los otros que asumir la responsabilidad de buscar un trabajo o emprender una carrera.
Estas minas son tóxicas. Las van a identificar de solteras porque tienen madres que son la viva imagen de lo que acabo de describir, y son muy admiradas por estos proyectos de Susanitas insatisfechas y quejosas.
La "malco"
La identifica su caracter podrido. Es agresiva, reacciona exageradamente ante cualquier tipo de confrontación. Usa frases como "las cosas son blancas o negras, no me gustan los grises", "cuando yo tengo razón no hay quién me gane". Termina las discusiones con gritos, no escucha a los demás, sólo intenta establecer por qué todos, a excepción de ella, están equivocados, no entienden razones de otros.
Con el novio es posesiva, paranoica, lo sigue al trabajo, o lo espera a escondidas afuera, para ver con quién sale. Le hace escándalos monumentales por situaciones insignificantes.
Es tajante, caprichosa. Es la que, una vez que llegue a ser esposa, correrá a su marido por cualquier pelea, arrojará platos, le quemará la ropa, se encargará de que todos los vecinos oigan las discusiones.
Se presenta a sí mismas como autosuficiente, proclama no necesitar de nadie, menos de un hombre.
Es manipuladora. En el lugar de trabajo es explosiva, insulta a cualquiera sin motivo alguno.
Quiere criar a los hijos sola, con sus reglas, sin que medie el padre de la criatura o cualquier otra persona. Es peligrosamente absorbente con los niños. Declara que lo mejor que le ocurrirá en la vida es "tener un hijo varón". Puede llegar al punto de quedar embarazada por medio de mentiras, para cumplir su objetivo: tener una criatura que pueda estar absolutamente bajo su control y poder.
Es desconfiada con las mujeres, siempre piensa mal de ellas, como proyección de su propia imagen.