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lunes, 20 de abril de 2020

El futuro


un desenlace contra todo pronóstico no es posible: sé que no estarás
pero entonces, qué haré?
cuando hayas quedado atrás
cuando vuelva a gemir el tiempo giratorio
pero mis labios no puedan saberse en paz
dime, entonces qué haré?
cuando en vano intente encontrarte en otra boca
cuando me pierda en otra sonrisa y otro rostro
cuando hacer el amor cobre diferentes significados en otro cuerpo
cómo aceptar que –más temprano que tarde– 
seremos para el otro solo un recuerdo
que desearemos, 
e incluso llegaremos a amar, totalmente ilesos de este trayecto
de este camino que hoy recorremos
cómo conciliar la certeza de un no-futuro juntos con lo que me gusta mirarte, escucharte, besarte, abrazarte, pensarte y hasta extrañarte?
cómo conciliarlo con lo mucho que te estoy queriendo?




martes, 17 de marzo de 2020

Plagio sin fecha



 

Por qué será que muchas veces encontramos en otros las palabras justas para describir lo que sentimos?

Don Mario Benedetti siempre tiene excelentes palabras cuando siento que me he quedado sin ellas.

"Espero que alguien venga, inexorable, 
siempre temo y espero, 
y acabe por nombrarnos en un signo, 
por situarnos en alguna estación 
por dejarnos allí, como dos gritos de asombro."




lunes, 16 de agosto de 2010

Es lo que hay, después del salbutamol y la betametasona...

Si gusta de la poesía asquerosamente cursi y depresiva: lea, de lo contrario pase de largo y espere que a la dueña del blog se le ocurra algo para postear con la ortivez e intento de ironía superada que caracterizan este espacio.


Nota1: Por qué este tipo de post? Se preguntará ud., bien, a este poema por ahí le pusieron música y hace una semana que no deja de sonar en mi cabeza! Me quiero exorcizar, no se puede andar con tanta letra nostálgica en la cabeza, tiñe y arruina mis otras ideas.





Hubiera podido ser
hermoso como un jacinto
con tus ojos y tu boca
y tu piel color de trigo,
pero con un corazón
grande y loco como el mío.
 
Hubiera podido ir,
las tardes de los domingos,
de mi mano y de la tuya,
con su traje de marino,
luciendo un ancla en el brazo
y en la gorra un nombre antiguo.
 
Hubiera salido a ti
en lo dulce y en lo vivo,
en lo abierto de la risa
y en lo claro del instinto,
y a mí... tal vez que saliera
en lo triste y en lo lírico,
y en esta torpe manera
de verlo todo distinto.
 
¡Ay, qué cuarto con juguetes,
amor, hubiera tenido!
Tres caballos, dos espadas,
un carro verde de pino,
un tren con cuatro estaciones,
un barco, un pájaro, un nido,
y cien soldados de plomo,
de plata y oro vestidos.
¡Ay, qué cuarto con juguetes,
amor, hubiera tenido!
 
¿Te acuerdas de aquella tarde,
bajo el verde de los pinos,
que me dijiste: ¡Qué gloria
cuando tengamos un hijo! ?
Y temblaba tu cintura
como un palomo cautivo,
y nueve lunas de sombra
brillaban en tu delirio.
 
Yo te escuchaba, distante,
entre mis versos perdido,
pero sentí por la espalda
correr un escalofrío...
Y repetí como un eco:
«¡Cuando tengamos un hijo!...»
 
Tú, entre sueños, ya cantabas
nanas de sierra y tomillo,
e ibas lavando pañales
por las orillas de un río.
 
Yo, arquitecto de ilusiones
levantaba un equilibrio
una torre de esperanzas
con un balcón de suspiros.
¡Ay, qué gloria, amor, qué gloria
cuando tengamos un hijo!
 
En tu cómoda de cedro
nuestro ajuar se quedó frío,
entre azucena y manzana,
entre romero y membrillo.
 
¡Qué pálidos los encajes,
qué sin gracia los vestidos,
qué sin olor los pañuelos
y qué sin sangre el cariño!
 
Tu velo blanco de novia,
por tu olvido y por mi olvido,
fue un camino de Santiago,
doloroso y amarillo.
 
Tú te has casado con otro,
yo con otra hice lo mismo;
juramentos y palabras
están secos y marchitos
en un antiguo almanaque
sin sábados ni domingos.
 
Ahora bajas al paseo,
rodeada de tus hijos,
dando el brazo a... la levita
que se pone tu marido.
 
Te llaman doña Manuela,
llevas guantes y abanico,
y tres papadas te cortan
en la garganta el suspiro.
 
Nos saludamos de lejos,
como dos desconocidos;
tu marido sube y baja
la chistera; yo me inclino,
y tú sonríes sin gana,
de un modo triste y ridículo.
 
Pero yo no me doy cuenta
de que hemos envejecido,
porque te sigo queriendo
igual o más que al principio.
 
Y te veo como entonces,
con tu cintura de lirio,
un jazmín entre los dientes,
de color como el del trigo
y aquella voz que decía:
«¡Cuando tengamos un hijo!...»
 
Y en esas tardes de lluvia,
cuando mueves los bolillos,
y yo paso por tu calle
con mi pena y con mi libro
dices, temblando, entre dientes,
arropada en los visillos:
«¡Ay, si yo con ese hombre
hubiera tenido un hijo!...»

viernes, 23 de julio de 2010

Pedido


No escojas sólo una parte
tómame como me doy
entera y tal cómo soy
no vayas a equivocarte

Soy sinceramente tuya
pero no quiero mi amor
ir por tu vida de visita
vestida para la ocasión

Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor...

-Serrat- (Editado)

jueves, 25 de junio de 2009

Multiplagio


Cuentan que cuando un silencio aparecía entre dos
era que pasaba un ángel que les robaba la voz.
Y hubo tal silencio el día que nos tocaba olvidar
que, de tal suerte, yo todavía no terminé de callar.

Todo empezó en la sorpresa, en un encuentro casual
pero la noche es traviesa cuando se teje el azar.
Sin querer se hace una ofrenda que pacta con el dolor

Ahora comprendo
cuál era el ángel
que entre nosotros pasó
era el más terrible,
el implacable,
el más feroz.

Ahora comprendo en total
este silencio mortal.
Ángel que pasa,
besa y te abraza,
ángel para un final.

-Silvio Rodriguez-


lunes, 25 de mayo de 2009

Lamento tanguero


fui tu juguete rabioso
fui tu mito encadenado
me tomaste de amuleto
un flaco para tu cruz

me amigué con tu retrato
cuántas veces lo he besado
y lo abrazo preocupado
cuando se corta la luz

en mi guitarra atorranta
hay un tango agazapado
percanta que me amuraste
no te puedo ni cantar
no me sale más lirismo
tengo un verso atragantado
donde te mando a la mierda
después vuelvo a suplicar

loca... no me exilies de tu boca
por la culpa que te toca
mencioname una vez más;
típico de mí que vivo en pena 
se me da una mano buena
y la tengo que arruinar

mi revolución era apariencia
me perdiste la paciencia
cuando estaba por flaquear

-Acho Estol-


domingo, 10 de mayo de 2009

Si es lo que hay...


Pensó 
        ojalá que no
pero esta vez acaso sea la última.

Con el deseo más tierno que otras noches
tentó las piernas de la mujer nueva

(...)

Pensó
ojalá que no
pero puede ser la última.

Y si después de todo 
es la última vez

Entonces cómo   cómo haré mañana
de dónde sacaré la fuerza y el olvido
para tomar distancia de esta orografía
de esta comarca en paz
de esta patria ganada
                              apenas y a penas
                              a tiempo y a dulzura
                              a ráfagas de amor

-Benedetti-

Los amores con fecha de vencimiento preimpuesta están subestimados, en mi opinión pueden dejar muy buenos recuerdos, porque no hay tiempo suficiente más que para el mutuo disfrute. 
Lo dije y lo repito: el amor con mayúsculas puede ser una meta, pero hasta que aparece:

Salud por los amores efímeros!

He dicho.

:)

Cuelgue Plagiado


los recuerdos suelen
contarte mentiras

se amoldan al viento,
amañan la historia;
por aquí se encogen,
por allá se estiran,
se tiñen de gloria,
se bañan en lodo,

se endulzan, se amargan
a nuestro acomodo...

-Serrat-

domingo, 3 de mayo de 2009

martes, 31 de marzo de 2009

Plagio sin fecha

Quién no se ha identificado con un texto? 
Quién no ha encontrado las palabras justas para describir lo que sentía en una canción, en un poema? 
Quién no ha publicado un post ladri plagiando algo?

=P

En mi defensa, don Mario Benedetti siempre tiene muy justas  palabras  para lo que siento, sobretodo cuando me he quedado sin ellas (como sabrán, eso ocurre pocas veces)

"Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos de asombro"

jueves, 5 de marzo de 2009

Benedetti, Tango (Goyeneche)... qué más?!

me jode confesarlo
pero la vida es también un bandoneón
hay quien sostiene que lo toca dios
pero yo estoy seguro que es troilo
ya que dios apenas toca el arpa
y mal

fuere quien fuere lo cierto es
que nos estira en un solo ademán purísimo
y luego nos reduce de a poco a casi nada
y claro nos arranca confesiones
quejas que son clamores
vértebras de alegría
esperanzas que vuelven
como los hijos pródigos
y sobre todo como los estribillos

me jode confesarlo
porque lo cierto es que hoy en día
pocos
quieren ser tango
la natural tendencia
es a ser rumba o mambo o chachachá
o merengue o bolero o tal vez casino
en último caso valsecito o milonga
pasodoble jamás
pero cuando dios o pichuco o quien sea
toma entre sus manos la vida bandoneón
y le sugiere que llore o regocije
uno siente el tremendo decoro de ser tango
y se deja cantar y ni se acuerda
que allá espera
el estuche

-Benedetti-



domingo, 15 de junio de 2008

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo

hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
solo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti