martes, 28 de septiembre de 2010

Plagio editado II


Mátame,
que no tengan piedad tus ojos,
que sea severa tu mirada,
que tus labios no demoren el adiós

mátame,
que tus manos sean frías y distantes,
que tus piernas no vacilen mientras te alejas
que la herida sea profunda, tajante

mátame,
libérame
lanza con alevosía las crueles palabras
no vayas despacio, márchate pronto
mátame,
sin ceremoniales
rituales o formalidades,
cumple con rigurosidad la sentencia,
derrumba con brutalidad las promesas

mátame,
con malicia, que no haya dolor,
que no quede nostalgia ni pasado,
que la proximidad de la noche se devore las lágrimas,
que tu manto de olvido proteja mi alma

mátame,
córtame ya, de una vez
que sienta el tiempo suspendido,
que la sangre en mis venas se congele,
que mi corazón se muera de frío,
que si te vas
ya no quiero seguir amando