lunes, 19 de julio de 2010

La razón por la que me rehúso a tener facebook



Intenté hacer una cuenta para el blog, pero no me cuadraban las quichicientaochentaytresmilcuatrocientasveintidos invitaciones que recibía por día, para ser "amiga" de gente desconocida. 

Este queeem... Como que no entiendo, apenas tengo tiempo para darles bola a mis amigos de la vida real, cómo voy a hacer para atender un montón de amistades virtuales, que encima son más demandantes con todas esas cuestiones del muro, del estado y no sé cuánta parafernalia a la que prestar atención, que -sincera y cruelmente- NO ME INTERESA.

Otra cosa: la exposición. Poner tus datos personales ahí, que puedan ubicarte desde cualquier pc y saber que estás haciendo, cambiar periódicamente tu estado y leer diarimanente lo que hacen los demás, no sé. Esa cuestión masificada e invasiva no me simpatiza para nada. Además... No tienen nada que perder? Quizá yo sea prima lejana de Jhon Nash o algo y haya heredado los genes de la paranoia, pero no me gusta la idea de abrir un diario íntimo público para contar qué hago, con quién, mostrarlo con fotos, etc. Y sí, al parecer podés hacer tu perfil privado y qué sé yo. Pero... mañana por ejemplo, que es el día del amigo, no es mejor juntarte a tomar un café con alguien que no ves hace rato que mandarle mensajitos en el "feis" ?(como escucho a todo el mundo que le llama)

Será que me estoy haciendo vieja para estas cosas che...

Como leí por ahí, prefiero FACE A BOOK (enfrentar un libro).

Quién no sintió alguna vez que Sabina le cantaba esta canción?