martes, 23 de septiembre de 2008

Pensativa (gracias a Origami)






"yo estaba vulnerable porque había descubierto que las canciones no salvan los planetas..."
"nada más pasar, algo traicionaba tu coartada... dijiste que pasabas por acá..."

Tango. Sí, suena este tango y vos me hablás. Suena este tango y yo me olvido de nuestra amistad. Suena este tango y tu figura cómodamente recostada en mi sillón se rodea de cada compás. La escena es perfecta, ¿acaso podría pedir más?.
Y vos me hablás, y yo ya me olvidé totalmente de nuestra amistad. Ya no te escucho, simplemente te observo en silencio, epserando que esos labios que dibujaron tantas palabras para mí en estos años, aunque mas no fuese por azar me dibujen un beso.

"la primera vez... algo me asustó de tu mirada, tus ojos me sabían escuchar... me invitaste a ver la madrugada, pero me tenía que quedar..."

Y sobrevino ese silencio donde es bravo decir algo que realmente no sobre (bendito Benedetti gracias por esta frase) y no dijiste nada, y no dije nada, pero estrenaste mi sillón con un abrazo que me tomó por sorpresa. Y... más tarde, al ritmo de otro tango estrenaste mi cama como para que no haya segunda vez jamás en ella, como sabiendo que no la habría...

Sí, me olvidé de nuestra amistad, por una noche lo hice y estas lineas son sólo para que sepas... que tu recuerdo sigue acechándome cada tarde como ésta, cuando me recuesto en mi sillón y suena otra vez este tango... y cada compás no puede menos que volver a desdibujar tu imagen.

"la primera vez algo traicionaba tu coartada... algo me avisó que me escapara, pero me tenía que quedar..."