
Hoy cavaría un pozo hasta el núcleo de la tierra y me escondería ahí.
Este blog es como Freud definió al inconciente: se caracteriza por la atemporalidad, la ausencia de contradicción y la sustitución de la realidad exterior por la psíquica, así que aquí todo puede referir a todo!

me jode confesarlo
pero la vida es también un bandoneón
hay quien sostiene que lo toca dios
pero yo estoy seguro que es troilo
ya que dios apenas toca el arpa
y mal
fuere quien fuere lo cierto es
que nos estira en un solo ademán purísimo
y luego nos reduce de a poco a casi nada
y claro nos arranca confesiones
quejas que son clamores
vértebras de alegría
esperanzas que vuelven
como los hijos pródigos
y sobre todo como los estribillos
me jode confesarlo
porque lo cierto es que hoy en día
pocos
quieren ser tango
la natural tendencia
es a ser rumba o mambo o chachachá
o merengue o bolero o tal vez casino
en último caso valsecito o milonga
pasodoble jamás
pero cuando dios o pichuco o quien sea
toma entre sus manos la vida bandoneón
y le sugiere que llore o regocije
uno siente el tremendo decoro de ser tango
y se deja cantar y ni se acuerda
que allá espera
el estuche
-Benedetti-



trece días exactos de angustia
por el peso insoportable de la costumbre
y la ausencia de una rutina que me enajenaba
pero a la que me costaba renunciar
(maldita, puta, comodísima y mediocre seguridad)
cuatro meses de euforia
dos meses de sentir que me acercaba al fondo del pozo;
dos días allí
en el fondo mismísimo de ese pozo
cambian bastante la perspectiva,
y la verdadera dimensión de lo acontecido reaparece
desdibujando los fantasmas y las escenas perdidas;
tres semanas de terapia;
y al fin los silencios, lo que nunca supe decir
lo que no quisiste escuchar
el dolor de la pérdida
la impotencia ante lo inevitable
la culpa
la bronca
el amor que quizá me unió en algún lejano momento a tu vida
todo, todo quedó atrás
y casi un año después lo confirman
las circunstancias que me rodean
las casualidades, el destino,
los nuevos amores en potencia
que me encuentran exactamente donde quería estar:
totalmente exiliada de nuestro pasado
totalmente ilesa del futuro que alguna vez planeamos tener juntos
y que ya, sin dejo alguno de tristeza
puedo aceptar... que no será nunca


Mi mamá tiene una amiga que se llama Sandra, hace poco cumplió años y fuimos a saludarla. La señora es muy fanática de Sandro, y, por supuesto, era la música de fondo en la festejación (o de relieve en realidad, porque estaba a un volumen apenas soportable).
