martes, 26 de agosto de 2008

Aniversario

casi un año después puedo hacer un recuento bastante aproximado de lo que aconteció luego de nuestra ruptura:


trece días exactos de angustia
por el peso insoportable de la costumbre
y la ausencia de una rutina que me enajenaba
pero a la que me costaba renunciar
(maldita, puta, comodísima y mediocre seguridad)
cuatro meses de euforia
dos meses de sentir que me acercaba al fondo del pozo;
dos días allí
en el fondo mismísimo de ese pozo
cambian bastante la perspectiva,
y la verdadera dimensión de lo acontecido reaparece
desdibujando los fantasmas y las escenas perdidas;
tres semanas de terapia;
y al fin los silencios, lo que nunca supe decir
lo que no quisiste escuchar
el dolor de la pérdida
la impotencia ante lo inevitable
la culpa
la bronca
el amor que quizá me unió en algún lejano momento a tu vida
todo, todo quedó atrás
y casi un año después lo confirman
las circunstancias que me rodean
las casualidades, el destino,
los nuevos amores en potencia
que me encuentran exactamente donde quería estar:
totalmente exiliada de nuestro pasado
totalmente ilesa del futuro que alguna vez planeamos tener juntos
y que ya, sin dejo alguno de tristeza
puedo aceptar... que no será nunca

sábado, 23 de agosto de 2008

No sos vos, soy yo

No sé por qué a la gente le cae mal que le digan ésto cuando su pareja/cuasi novio(a)/lo que fuere, quiere cortar la relación. No me parece que sea mentira, lo único malo que esconde esta afirmación, es lo irremediable del triste acontecimiento. Por qué? Porque si digo a alguien Soy yo (la causa de que esto termine), le estoy diciendo que no hay nada que pueda hacer para cambiar lo que siento, caso contrario le diría Sos vos, dejando abierta la posibilidad de revertir la situación.
Como fuere, detrás del no No sos vos, soy yo, pueden esconderse las más diversas razones, algunas que se me ocurren (por experiencia propia y ajena) son las siguientes:

No sos vos, soy yo, que tengo en la cabeza a otra persona.
No sos vos, soy yo, que no puedo quererte como vos esperás.
No sos vos, soy yo, que tengo ganas de salir con otras personas, pero como temo al karma, no me da para hacerlo mientras estemos juntos.
No sos vos, soy yo, que no quiero el tipo de vida que puedo proyectar con vos a futuro.
No sos vos, soy yo, que no te soporto.
No sos vos, soy yo, que te dejé de querer.
No sos vos, soy yo, que saboteo nuestra relación porque ya no te necesito.
No sos vos, soy yo, que sólo te usé para olvidarme de otra persona.
No sos vos, soy yo, que sólo me entretenía hasta volver con mi ex.
No sos vos, soy yo, que no me enamoré de vos y no creo que pueda hacerlo.
No sos vos, soy yo, que te quiero como amigo/a.
No sos vos, soy yo, que me di cuenta que soy gay.
No sos vos, soy yo, que conocí a alguien que me mueve el piso y quiero intentar algo con él/ella.
No sos vos, soy yo, que no tengo la más puta idea de lo que quiero.
No sos vos, soy yo, que no me convenzo de lo nuestro.
No sos vos, soy yo, que hace meses invento excusas para no verte porque ya no te aguanto.
No sos vos, soy yo, que cuando te dije que te quería (ayer) estaba confundido/a.
No sos vos, soy yo, que me siento feliz únicamente cuando no estoy cerca tuyo.
No sos vos, soy yo, que no quiero una relación de exclusividad.

Habrá otras, quizá más felices, aunque lo veo difícil, porque al fin y al cabo te están diciendo NO.

martes, 19 de agosto de 2008

Sorpresa!

Lo bueno de que se te caigan todos los apuntes de donde los tenés acomodados, es que ordenándolos, podés encontrar algo como ésto:


Tiene casi cinco años el papelito, jiji. No digan: ay, pobre chico! le publicaste el número! Sigue siendo el mismo, pero la característica tiene cinco dígitos, imposible deducirla, jejeje.
Ahora, yo me pregunto: sólo las mujeres guardaremos estas boludeces?



sábado, 16 de agosto de 2008

Juro que me emocioné (post 100)


Alguna vez se sintieron así, como cualquiera de los protagonistas de la foto: el depredador o la presa indefensa?

Yo me sentí un poco de ambos. Por ahí hay alguien que me hace sentir ahora chiquitita y en peligro, jajaja. Un poco me hago la boluda y lo evito, otro poco quiero que siga pasando. Y bueno, la histeria tiene sus cosas.

En estos días hablaba con una amiga de algo que viene al caso: de la diferencia entre que alguien te guste, te guste a secas, y alguien que te provoque unas ganas terribles de todo, TODO (entiendan por eso lo que les de la experiencia, propia y ajena). No es igual mirar a alguien pensando qué lindo, qué bien la estoy pasando, a mirarlo con la expresión del minimo de la foto.

Cuando se dan las dos cosas la situación es perfecta (si es correspondido, obvio), cuando alguien te parece lindo, inteligente, simpático, bueno, confiable, bla, bla, bla, y además le tenés todas las ganas.

Pero también suele pasar a veces que alguien no te parece objetivamente lindo/a, ni inteligente, ni confiable, ni bla, bla, bla; pero: hete aquí, que te atrae, que hay piel, que cuando te habla, aunque sea para contradecirte y discutir con vos, te encanta, te pone nerviosa/o. No serías novia ni novio, no tendrías algo serio, no te importaría verlo más de una vez, sabés muy bien lo que querés.

Para los hombres, la mayoría, sino es que para todos y cada uno de ellos, es simple, asumen lo que quieren, no tienen drama con eso, y si tienen suerte lo concretan. Pero, para las mujeres, aquí se vienen los dilemas morales porque, al menos todas las que yo conozco, fuimos educadas para no separar cama de amor, si te acostás es porque amás, sino no podés, no podés tener ganas si no estás enamorada, eso es patrimonio exclusivo de los varones.

A mi amiga, la de la charla, le pasa esto, y se plantea qué pensaría ella, de ella misma, después de darse el gusto; Cómo puede ser que quiera eso?!. Y me vino a pedir consejo a mí!

Mi respuesta: si buscabas que alguien te diga que no lo hagas, que está re mal, acudiste a la persona equivocada. Jajajaja. Algo que aprendí con el tiempo es que lo único absoluto es la relatividad de los valores, de las opiniones, de los sentimientos; lo que para alguien es bueno puede ser para otra persona un pecado mortal. Para mí, dentro de ciertos límites, que tienen que ver con el respeto al lugar del otro, todo es posible. Hay que aprender a juzgar lo que se escucha desde el contexto de quien lo cuenta. Creo que en realidad mi amiga acudió a mí porque le iba a decir lo que necesitaba escuchar: que si había medido las consecuencias y no eran malas para ella, que haga lo que quiera! (GO FOR IT!)

En fin, me perdí. La cuestión es que yo preferiría estar en la situación que mencioné y no en el total opuesto: que alguien te parezca perfecto, y para el resto del mundo lo sea, y que sin embargo no te mueva un pelo; eso es un bajón, porque encima si al principio accediste a algún tipo de historia con esta persona, historia que duró hasta que asumiste que esa cuestión de "piel" no se aprende y la terminaste cortando, te tenés que bancar que todos te digan cuán perfecto era.

Este era un post de mi metroflog, de mayo de este año. Hoy, varios meses después, a las 13:59, hace cinco minutos dejé de hablar por teléfono con la misma amiga del post. Al fin, en esta semana, accedió a sus instintos (jajaja), a los bajos, medianos, altos, a todos sus instintos respecto al muchacho en cuestión. Me llamó para agradecerme el consejo (que se repitió casi semanalmente cada vez que se tocaba el tema); ahora está teniendo lo que es, según ella, el mejor sexo de su vida, y está muy lejos de sentir culpa por querer sólo eso.

Me se pianta un lagrimón. Es como ver caminar a un hijo!

Aguante la libertad de elegir (lo repito: SIEMPRE con respeto del otro), aguante la gente que se tiene ganas y puede asumirlas sin censuras ajenas, aguante vivir la vida como a uno mejor le parezca!

domingo, 3 de agosto de 2008

Yo pocas luces (estaré para un call center ya?)

Mi mamá tiene una amiga que se llama Sandra, hace poco cumplió años y fuimos a saludarla. La señora es muy fanática de Sandro, y, por supuesto, era la música de fondo en la festejación (o de relieve en realidad, porque estaba a un volumen apenas soportable).
Cuestión que ella no hacía más que decir

A mí me encanta Sandro, me encanta, lo amo.

Y al rato:

Es que me da felicidad escucharlo, si hasta el nombre me pusieron por él...

Y más tarde, directamente a mí, y no a sus invitados en general:

Les digo a todos que soy re fanática de Sandro, si hasta me pusieron el nombre por él, viste?

Y yo, con vergüenza lo admito, desde ese momento, y por varios días pensé Será que se llama Sandra Rosa? Pero si yo sabía que no tenía segundo nombre... Qué raro... Cómo que le pusieron el nombre por Sandro?

Cuando por fin las sinapsis de mis ajetreadas neuronas pudieron hacer la asociación Sandra-Sandro, me reí todo un día de mí, y después se lo conté a mis viejos y a un par de amigos para que también se rían, y bueno, faltaba que lo publique para que ustedes también se burlen, dénse el gusto, me lo merezco. Qué pelotuda por favor!

viernes, 1 de agosto de 2008