jueves, 18 de mayo de 2023

F

el día había terminado más tarde que de costumbre 

por lo que llegué a una hora que no suele ser la habitual para este tipo de encuentros

llevaba en mi cartera todo lo que mi prudencia dictaba

y por supuesto mi soledad, mi tristeza y mi ansiedad estaban allí dentro también -intactas-

las sentí observarme mientras descifraba sus gestos al hablar

las escuché advertirme que allí no había algo para mí

me quedé hasta una hora en la que no era prudente ya manejar

y entonces llegó ese silencio donde es crucial decir algo que no sobre

pero no hubo palabras

intenté recurrir a viejos patrones para enmascarar mi dolor

pero no funcionó

me di cuenta que el artilugio de hacer como si nada se rompió

algo había muerto dentro de mí y me estaba percatando de ello

sin importarme la hora estaba ya en el auto

con la música a un volumen suficiente como para no escuchar mis pensamientos

no era allí, no podía elegir eso

preferí en cambio volver a mi cama -vacía- y desterrar de allí tus recuerdos

saqué las almohadas que sobran y me abracé a mi soledad, mi ansiedad y mi tristeza -todas intactas-

lo que necesitaba era amigarme con ellas, ya que me acompañarán por un tiempo

me levanté y desarmé el último refugio que le había dejado a la esperanza

porque no es eso, pero tampoco es aquello

hoy derribo los muros tras los cuales intenté retenerte y elijo irme, sin mirar atrás 

no quiero ya saber si continuás allí descifrando señales

elijo irme en silencio y despacio, que el corazón no tiene apuro

algún día podré recordarte por todo lo que sí me diste

primero necesito llorar un poco más por haber habitado ese no lugar

adiós