Como lo de la ducha era realmente patético, además de exagerado; me decidí a escuchar música. Aquí está una de las cancionitas elegidas para la ocasión, en una muuuy buena versión.
Este blog es como Freud definió al inconciente: se caracteriza por la atemporalidad, la ausencia de contradicción y la sustitución de la realidad exterior por la psíquica, así que aquí todo puede referir a todo!
domingo, 29 de junio de 2008
A alguien tengo que culpar
Maldita justicia poética.
Chotísimo equilibrio del universo.
Puto Karma.
Mmm... me siento igual; en estos casos también sirve escuchar música o hacer algo más patético como llorar bajo la ducha.
Ciao.
Chotísimo equilibrio del universo.
Puto Karma.
Mmm... me siento igual; en estos casos también sirve escuchar música o hacer algo más patético como llorar bajo la ducha.
Ciao.
...
Besame
mordé mi angustia
saboreala
sentila
descifrala en cada roce de nuestros labios
ahogala con tu lengua
Mirame
leela en mis ojos,
escuchala de mis manos
desmentila en el borde mismo
de mi nueva desesperación
Sentime
así me deja tu verdad
la prefiero, sí, la prefiero
pero besame una vez más
exiliame de esta angustia
en insufrible saberme sin lágrimas
justo ahora
que puedo palpar nuestro final
mordé mi angustia
saboreala
sentila
descifrala en cada roce de nuestros labios
ahogala con tu lengua
Mirame
leela en mis ojos,
escuchala de mis manos
desmentila en el borde mismo
de mi nueva desesperación
Sentime
así me deja tu verdad
la prefiero, sí, la prefiero
pero besame una vez más
exiliame de esta angustia
en insufrible saberme sin lágrimas
justo ahora
que puedo palpar nuestro final
jueves, 26 de junio de 2008
Descomprimiendo(me)
El que ama se vuelve humilde, dice Freud; y es que en el amor, relegamos parte de nuestro narcisismo al otro. Y bueno, será por eso que tan a menudo las parejas se preguntan por qué me querés, encerrando la intención que el amado responda con una lista detallada de las virtudes que lo/a vuelven, digno de amor.
Entonces, como intuyendo ésto, se suele responder a esa pregunta con infinidad de melosidades y cursilerías (lo que no las hace menos ciertas, ojo). Pero yo me pregunto, y muchas veces me pregunté qué pasaría si a esa pregunta se diera una respuesta inesperada, no una respuesta evasiva, sino una respuesta contundente pero un tanto desfasada de lo convencional. Entonces, se me ocurrió esta pequeña Lista de respuestas alternativas a la pregunta Por qué me querés?
*Te quiero porque me diste bola.
*Te quiero porque sos hincha de Atlético.
*Te quiero porque tenés lindo culo.
*Te quiero porque tenés auto.
*Te quiero porque sos lindo/a.
*Te quiero porque vivís sola y no tengo que gastar en telo.
*Te quiero porque me comprás cosas.
*Te quiero porque le caés bien a mi mamá.
*Te quiero porque gracias a vos no soy la única sola de mi grupo de amigas.
*Te quiero porque te vestís re bien y a las otras mujeres les gusta eso.
*Te quiero porque todos creen que debería hacerlo.
*Te quiero porque estás re buena y mis amigos me envidian por estar con vos.
*Te quiero porque nadie más te daría bola, así que nunca me meterías los cuernos. ( Nota: Ojo, nunca falta uno que piensa igual!)
Jajajaja, se imaginan? Pobre del que preguntó.
Y bueno, también uno puede ser totalmente sincero, y responder algo como Te quiero porque cada vez que te beso me reconozco en el deseo nuevo y furtivo de anhelar que el contacto con tu boca no se termine jamás.
Uy, me puse cursi, mejor me voy. Ciao.
domingo, 22 de junio de 2008
22/06/2008

Tengo una imagen del todo recurrente, me acechó tras las puertas de mi casa sin descanso este día, para luego apostarse en el lado izquierdo de mi cama; donde se encuentra inmóvil, imperturbable, mas no duerme: basta que encienda las luces para enfrentarme con ella, y aún en la oscuridad se las ingenia para dibujarse en mi mente;
no evoca tu figura confundiendo sus límites en mis piernas, ni tus ojos mirándome así, muy de cerca; tampoco tus besos ni tu olor; sino, y tan sólo mi mano, arrinconada en tu palma, que descansó una noche sin luna sobre mi vientre.
viernes, 20 de junio de 2008
Mensaje

Justo cuando los vestigios del sol hubieron empezado a perderse, borrando casi este día de toda posibilidad de cambio, descubrimiento o redención; en ese momento noté el sobre descansando sobre el lecho. Entonces, una imagen y una sensación se unieron para configurar el trazo reciente de tu rostro en mi memoria, y un eco casi audible trajo tu nombre, que enseguida se perdió en los ácidos sollozos del asfalto encendido por el gentío.
Camino ahora; nunca me había percatado de la tristeza que este corredor me impone, solapada en un miedo que apenas puedo contener; tampoco lo había pensado jamás... qué solitaria sería mi vida si te marcharas.
Es ya el último peldaño, me cuesta un poco impulsarme hacia el techo de tejas rojo tanino para sentarme allí y esperar una señal, que inspire una suerte de valor clandestino.
¿Cuándo hube dejado de observar el mundo de alegrías supérfluas y verdades supraimpuestas, que se abre ahí a mis pies, prometiendo una vida simple en la opacidad de la indiferencia?
La inclinación leve de la construcción me brinda cierta comodidad, el azul del cielo se apresura a perderse, casi puede oirse el momento en que el sol quiebra su presencia tras los cerros; leves relámpagos oscuros inauguran el esplendor de sus alas en vuelo, perdiéndose en la línea intangible trazada por nuestros sentidos en el firmamento.
Quiero huir, realmente quiero huir de tus tristezas, mis seudo enunciados lo invocan, deseo irme, pero me resulta imprescindible la certeza de que alguien me espera.
Mi carne no responde ya al gobierno de mi conciencia, mis manos tiemblan demasiado. Igual, ya no tiene importancia mantener intacto este sobre. Ya... se rasgó sólo un poco.
Tus manos, tu mirada tras el cristal, tu expresión, quizá de alivio, o tal vez rayando el llanto, el contexto todo en el que inscribiste lo que ha de ser una huella imborrable acude en mi ayuda; debo hacerlo ahora, pues en escasos instantes, la fuerza que regula y mantiene la esencia en su determinación doble, y ajena a la comprensión humana, ha de clausurar la claridad de este día para siempre.
Un árbol cesa su llanto de otoño para observarme, el viento dibuja sonrisas en las nubes repentinas, la noche cercana hace alarde ya de su frialdad; al fin mis manos abren el papel y, aunque mis ojos ven, mi conciencia se niega a entender el mensaje, un momento de negación patológica lo propicia; el azul de la tinta muestra, sin embargo, inexorable tu sentencia: Adiós.
martes, 17 de junio de 2008
Hoy
Me siento al borde de algo definitivo. Mis intuiciones no son buenas, y, hasta ahora jamás fallaron; por lo que, a menos que yo las haya convertido siempre en esa suerte de profecías autocumplidas que nos marcan tantas veces un destino que ya podíamos con lujo de detalles prever, la definición está cerca y no es favorable a mis deseos. Qué más da? Sólo resta esperar.
domingo, 15 de junio de 2008
La culpa es de uno
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
Mario Benedetti
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
Mario Benedetti
lunes, 9 de junio de 2008
Plagio editado
algún día llegará alguien
en quien creerás, quien te dé libertad
algún día unos ojos te darán vida
y encontrarán en los tuyos la verdad;
algún día llegará,
como redentora, tu mesías
y ya no habrá nada en el pasado
pues la salvación te habrá entregado,
entrará en tu vida atravesando el muro
que hasta entonces te había resguardado;
algún día llegará,
como madre de tus fantasías,
creerás sólo en ella, como nacida del cielo,
como un ángel, como divina enviada,
ella habrá de ser
la encarnación de tu anhelo,
arderás sólo en su piel, vivirás en su mirada,
y ella, por sí sola, habrá roto el hielo;
cuando menos lo esperes estarás
siendo esclavo de unos besos
que sentirás eternos, irresistibles,
únicos, irrepetibles,
y bastará con que te bese
en los labios, en las manos o en la frente
para que de tu cuerpo te ausentes
y te sientas ave en pleno vuelo,
con ternura o con lujuria,
pero siempre con ella, todo el tiempo;
algún día llegará
y sentirás que todo es perfecto
su amor, tu mundo, sus vidas,
sus manos, su cuerpo, su boca dormida,
cada latido, cada suspiro,
cada instante con ella vivido;
su piel, su calor, su sombra,
la música de su voz cuando te nombra,
sus labios, sus caricias,
su silencio, sus lágrimas, su risa;
el otoño y la primavera,
los sueños de espuma, las ilusiones de cera,
sentirás que todo ha de ser perfecto
mientras sea tu compañera
algún día llegará
y sabrás que hoy tenía razón,
así como ahora cuando,
quizá con un asomo de tristeza,
sé que esa,
esa no soy yo
en quien creerás, quien te dé libertad
algún día unos ojos te darán vida
y encontrarán en los tuyos la verdad;
algún día llegará,
como redentora, tu mesías
y ya no habrá nada en el pasado
pues la salvación te habrá entregado,
entrará en tu vida atravesando el muro
que hasta entonces te había resguardado;
algún día llegará,
como madre de tus fantasías,
creerás sólo en ella, como nacida del cielo,
como un ángel, como divina enviada,
ella habrá de ser
la encarnación de tu anhelo,
arderás sólo en su piel, vivirás en su mirada,
y ella, por sí sola, habrá roto el hielo;
cuando menos lo esperes estarás
siendo esclavo de unos besos
que sentirás eternos, irresistibles,
únicos, irrepetibles,
y bastará con que te bese
en los labios, en las manos o en la frente
para que de tu cuerpo te ausentes
y te sientas ave en pleno vuelo,
con ternura o con lujuria,
pero siempre con ella, todo el tiempo;
algún día llegará
y sentirás que todo es perfecto
su amor, tu mundo, sus vidas,
sus manos, su cuerpo, su boca dormida,
cada latido, cada suspiro,
cada instante con ella vivido;
su piel, su calor, su sombra,
la música de su voz cuando te nombra,
sus labios, sus caricias,
su silencio, sus lágrimas, su risa;
el otoño y la primavera,
los sueños de espuma, las ilusiones de cera,
sentirás que todo ha de ser perfecto
mientras sea tu compañera
algún día llegará
y sabrás que hoy tenía razón,
así como ahora cuando,
quizá con un asomo de tristeza,
sé que esa,
esa no soy yo
sábado, 7 de junio de 2008
Junio 7, 2008

Fue simple.
No fue la entrega exquisita de nuestros cuerpos idealizados por un amor prístino, repentino, de naturaleza celestial, bla bla bla.
No fue un momento digno de una escena de amor de película de Hollywood, pero no menos importante o más "olvidable" por eso. Nada que ver.
No fue algo que describiría en poemas que insinúen lo sucedido, engrandeciéndolo, ornándolo.
No fue un momento precedido por promesas de amor eterno, o charlas super empalagosas, esas en las que los amantes juran que no alcanzan las palabras para expresar la inmensidad de sus sentimientos.
No. Fue simple.
Tenía ganas. Tenías ganas. Hicimos el amor. Me encantó.
No fue la entrega exquisita de nuestros cuerpos idealizados por un amor prístino, repentino, de naturaleza celestial, bla bla bla.
No fue un momento digno de una escena de amor de película de Hollywood, pero no menos importante o más "olvidable" por eso. Nada que ver.
No fue algo que describiría en poemas que insinúen lo sucedido, engrandeciéndolo, ornándolo.
No fue un momento precedido por promesas de amor eterno, o charlas super empalagosas, esas en las que los amantes juran que no alcanzan las palabras para expresar la inmensidad de sus sentimientos.
No. Fue simple.
Tenía ganas. Tenías ganas. Hicimos el amor. Me encantó.
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